Entregar una V1 en producción en 7 días no es un argumento de marketing: es un método repetible. Khufu diseña, desarrolla y despliega un producto real — SaaS web o app móvil — en una semana natural, por un precio fijo de 15 000 €, con el código fuente entregado. La velocidad no viene de la magia sino de cuatro palancas: un alcance deliberadamente ajustado, un stack probado, desarrollo asistido por IA en cada etapa y despliegue continuo desde el primer día. Este es el desglose, día a día.
Día 0 — encuadre
Antes de escribir una sola línea de código, fijamos el alcance exacto de la V1 en un documento breve: el problema que se resuelve, los 3 a 5 recorridos de usuario esenciales y, sobre todo, lo que queda explícitamente fuera de alcance. Ese documento se convierte en el contrato. Es la decisión más importante de la semana: cada función que quitas es un día que ganas. Sin desviaciones de alcance por el camino: las ideas que surgen después del encuadre van al backlog de la V2.
Días 1–2 — diseño de producto y cimientos
Los dos primeros días asientan la base sobre la que se apoya todo lo demás. Diseñamos las pantallas clave directamente como componentes reutilizables y conectamos la columna vertebral técnica.
- Diseño de los recorridos clave, pensados como componentes desde el inicio para evitar cualquier retrabajo.
- Montaje del stack: Next.js o React Native/Expo en el front, NestJS, Prisma y PostgreSQL en el back.
- Autenticación, base de datos e infraestructura conectadas y aseguradas.
- El esqueleto del producto se despliega en producción ya la noche del día 2, en una URL real.
Días 3–5 — desarrollo de los recorridos clave
Es el corazón de la semana. Desarrollamos las funciones esenciales una a una, desplegando de forma continua: cada noche el producto se puede probar en línea, con datos reales. Este bucle corto elimina el efecto túnel: ves la V1 tomar forma en directo y puedes reorientar una decisión en horas, no en semanas. El desarrollo asistido por IA hace el trabajo de un equipo pequeño en una fracción del tiempo, sin sacrificar la calidad: el código sigue tipado en TypeScript estricto, probado en los recorridos críticos y mantenible.
Alcance ajustado, decisiones rápidas, despliegue continuo: es esa combinación, no el heroísmo, lo que hace que una semana baste.
Días 6–7 — acabados, pruebas y puesta en producción
Los dos últimos días transforman un producto funcional en un producto entregable: pruebas de los recorridos críticos, corrección de los últimos defectos, cuidado de los detalles de interfaz, documentación y traspaso. El viernes por la noche tu V1 corre en producción, el código fuente es enteramente tuyo y puedes ponerlo en manos de tus primeros usuarios.
Por qué una semana basta
Una semana no es un atajo que sacrifica la calidad: es lo que permite un alcance disciplinado combinado con herramientas modernas. La mayoría de los proyectos no tardan meses porque sean complejos, sino porque el alcance se hincha, las decisiones se demoran y el código se tira y se reescribe. Elimina esas tres fuentes de desperdicio y siete días bastan para un producto limpio, listo para producción y listo para evolucionar, sin deuda técnica que pagar más tarde.